2008 ha tenido dos semestres, el primero donde casi cada día se habló de la sequía y el segunda en que la olvidamos. Pero sin duda este año ha significado un cambio muy importante en como pensamos que es posible gestionar el agua, ya que el ahorro, la mejor utilización de los acuíferos, la reutilización del agua o las desalación han pasado a ser promesas de futuro a realidades tangibles que muestran que un modelo alternativo a los grandes trasvases es posible.
El año próximo, con los embalses llenos, nos podremos dedicar a la redacción del Plan de Gestión del Agua a que nos obliga la Directiva Marco del Agua. El objetivo es mantener o restaurar el buen estado ecológico de nuestros ecosistemas (mas del 50% de ellos están por debajo del mismo) garantizando un caudal ambiental adecuado en los ríos. Pero ¿es esto posible si pretendemos “colocar” un millón de personas mas en el área metropolitana o ejecutar el regadío del Segarra-Garrigues tal como está previsto?. Para mantener el buen estado ecológico de los ecosistemas acuáticos y garantizar agua de buena calidad para el consumo humano, deberíamos abordar sin tapujos si nuestro modelo de crecimiento es el adecuado cosa a la que. la sociedad catalana (y nuestros políticos) no parece estar muy dispuesta. Pero si realmente queremos un ciclo del agua sostenible deberíamos hablar sin miedo de los intercambios de agua entre cuencas en momentos de crisis (que implican trasvases), de la limitación del crecimiento urbanístico o de la necesaria reconversión de los regadíos catalanes en algo mas que campos de cultivo. El año 2009, sin sequía a la vista, nos da una buena oportunidad para ello, a ver si la sabemos aprovechar.
Aquest lloc funciona amb DRUPAL. Disseny i gestió: propium.org.